
Principio y fin, de donde partí y el resultado final. Entre medias lija, arreglos varios, pintura y cera de patinar, que esta vez siguiendo las instrucciones de
blogbricolaje, he hecho yo misma. Os pongo fotos de grietas, esquinas desaparecidas y demás desperfectos típicos de la edad, arreglados con pasta de madera ¡¡¡ Ójala pudiera hacerme yo estos apaños a mí!!!

Lo más complicado de hacer un nuevo tirador es que diera el pego al estar con los demás, sí, es más fácil comparlos pero con los arreglos hay que andar con cuidado, al final puedes terminar comprando una cómoda nueva y ahorrándote el trabajo, por eso no uso decapante, altamente tóxico, aunque me deje la mano con parkinson y con lo que tengo reutilizarlo y que el gasto sea la pintura.

Ampliar la foto y jugar a ¿cuál es el tirador?, se nota, pero ha quedado bastante digno. (Por si alguien no lo encuentra la solución al final). Lo de la pintura también tiene un grado de guasa, lo ves todo tan limpito que miras la cera con cierto grado de terror pero todo es lanzarse y queda un color menos "cantoso".
Por cierto, el ribete rojo de los cajones también fue para saborearlo, todo a mano alzada y además como ya tengo gafas para la edad de mis ojitos los fallos los veía más.
No sabía que poner encima y la pobre Luna terminó de adorno. Caballero es demasiado grande.
Para mí ha quedado divina, preciosa, es una de esas cosas que no crees que resulte así y engordas de satisfacción.
El tirador es el de la izquierda, según ves la foto, en el cajón del medio.