Este es el jersey que me he terminado cuando le luce una modelo, ¿bonito, no?
Este es el mismo modelo cuando le luzco yo.... se hace lo que se puede, por si acaso no hago la pregunta anterior.Reciclaje,Manualidades,Costura, Muñecos
Este es el jersey que me he terminado cuando le luce una modelo, ¿bonito, no?
Este es el mismo modelo cuando le luzco yo.... se hace lo que se puede, por si acaso no hago la pregunta anterior.
Como en muchas de las cosas que os enseño, también aquí está oculta la mano de mi queridísima madre.
Nos parecemos un montón, ella también guarda todo y luego me lo pasa a mí, en fin, me alegra mucho y me lía la cabeza de paso. En esta ocasión me dio los típicos tapetes que se colocaban en los sillones, pero especiales ya que los hizo mi abuela.
Creo que quedan perfectos haciendo juego con los tonos verdes de las paredes que mi hijo Victor pintó en tonos verdes y haciendo contraste con las telas de las cortinas, cojines y la colcha todo ello de color rosa fuerte, ¡hay que poner un poco de pasión como sea !
Sí, aunque no te lo creas ahora, con el tiempo que tenemos, llegarán los primeros días de primavera y volverás a salir a la terraza o al jardín y para que nada te arruine ese rato sagrado he encontrado esto gracias a Mar y nos ha hecho mucha gracia.
Recogido en fieltro.net.
Los materiales para estas manualidades para San Valentín son los siguientes:
Necesitamos dos recortes para cada corazón y rellenarlos con un poco de guata para que queden más bonitos.
Al aro le ataremos unas tres o cuatro tiras de cinta en color blanco -separadas- que ataremos en un mismo punto arriba del todo para poder colocar este móvil con corazones. Luego también ataremos mas cinta y con ellas uniremos los corazones de tela.

Aunque no está siendo un invierno de esos heladores y nevados, tanto por la mañana como por la noche hay que salir bien tapadito y a Andrea se le antojaron unas orejeras para soportar mejor el fresco y a mí se me antojó el hacerlas para que fuera diferentes y a su gusto.
Necesitas: una diadema, puedes buscar una nueva que te guste o una vieja que puedes volver a forrar en piel o en tela o como te guste, dos tapas de plástico, las mías, elegidas por el tamaño, son de paté, restos de piel sintética y claro, aguja hilo y pegamento.
Cortas cuatro círculos, en piel sintética, más grandes que las tapas para el exterior y el interior de las orejeras.
Primero pasas un hilván con hilo fuerte en todo el contorno del circulo y lo pones en la tapa y lo rellenas con un poco de guata para que esté acolchada y luego tiras del hilo. Después pones el circulo exterior y vas metiendo el borde de la tela hacia dentro, cosiéndolo a la piel del circulo de dentro.
Están planteados como yo los hago, el borde está realizado con el ganchillo pinchando la tela a la vez que hacemos el dobladillo. Si el ganchillo es fino, tranquilos, no se rompe la tela.
Mi madre como todas las madres es sumamente inteligente, (esto es muy importante decirlo por si alguno de mis hijos fisgan el blog).
Por lo tanto con hilos diferentes y cambiando su finalidad he terminado como he podido este mantel- cojín.
Al principio me pareció horrible lo diferente de los tonos de los hilos pero según iba haciéndolo me fue gustando más y más, me parece que es bonito saber hasta donde llegó mi madre y donde continué yo, es como una película de mujeres, hilo y agujas.
Que conste que con esta tela tipo hilo grueso la película casi termina en una peli de terror. Si ampliáis las imágenes seguro que podéis ver entre la tela el ojo que me perdido cosiendola.
También me regaló un libro del año 1985 editado por la Diputación de Segovia sobre el bordado segoviano, escrito por Angela López García-Bermejo, donde aparte de láminas preciosas nos explica este tipo de labor.
Son labores generalmente en dos colores: negro-rojo, azul-marrón, marrón- verde, rojo-azul.
Como veis son cenefas geométricas con motivos de triángulos , imitaciones de motivos florales o diferentes tipos de cruces.
Otro día os enseño el "tu y yo", así lo llamaba mi madre al mantelito de dos servicios, que hice con unos diez años en este tipo de bordado, era su estrategia para entretenerme en las tardes de verano, lo tengo por ahí guardado.